Los audífonos de mi vida
El mundo anda loco. No es mentira. Vivimos en medio de una gran bulla sonora y visual que no cesa, por eso hay que buscar un poco de paz. No se trata de aislarse y vivir como si nada nos importara, pero tampoco es necesario saberlo todo porque, total; ¿para qué le van a servir a uno ciertas informaciones? Tal y como están las cosas, lo que hay que procurar es ser cada vez más selectivo y llenarse la cabeza con cosas que sí nos interesen y nos aporten. Estoy haciendo esta reflexión porque estoy agotada. El cansancio de estos tiempos es mental, no físico. No sé si me entienden, es que ahora todo es noticia y todos quieren ser o se creen famosos. Uno se agota de tanto tema monotemático y de los virales… Y, además, están las veces que nos toca trabajar en un ambiente tóxico, donde los chismes y la avalancha de comentarios de todo tipo amenazan con quitarnos concentración, tiempo y energía. Es momento de recurrir a los audífonos. ¡Ay de mí, el día que me quede sin ello...