La expectativa de esta primavera
Algo grande debe venir por ahí que Felipe, un hombre que no es de picnics, ha propuesto que nos vayamos una tarde al parque para darle la bienvenida a la primavera, y “yo me encargo de todo”, dijo. ¡Sí señor! Esta primavera además de flores y alergias, viene con buenas nuevas. Corro a avisarle a Marsela para que me de apoyo logístico para tan importante día y que además esté pendiente de recordarme que debo bajarle dos a mi nivel de tosquedad, no vaya a ser cosa que arruine ¿la propuesta? Mmm… Felipe me conoce bien; pienso para mis adentros. A él no debe sorprenderle nada de mí, y también sabe que el matrimonio “per se”, al igual que los tapones de la ciudad, está en la imaginación de much@s pero no en la mía. Entonces, ¿qué se traerá entre manos el señorito Felipe? Sea lo que sea, ahora sin poder evitarlo estoy en modo expectativa. Y ese sentimiento se ha incrementado porque no le he hecho ninguna pregunta y él tampoco me ha dado muchos detalles. Marsela d...