Con los tenis bien puestos
Soy una de esas mujeres que no sigue las tendencias. Digamos que mi estilo es del tipo que puede resolver el mundo vestida de un par de jeans, sean largos o cortos, porque siempre están a la mano, no necesitas plancharlos y siempre puedes combinarlos con cualquier pieza y salir triunfante con el mejor de los looks.
Sí, me gusta la comodidad. Además, porque es parte de mi personalidad el disfrutar de la vida desde el aspecto más relajado y sin posturas.
Y con esta filosofía me presento cada día a trabajar. Por supuesto; mi oficio nada tiene que ver con la formalidad de un banco ni la rigurosidad de un encargado de contabilidad. Sin embargo, nunca antes como ahora estoy echando la casa por la ventana; estoy abusando en nombre de la moda con todo y argumento: tengo más pares de tenis que sandalias y aprovechando que "son tendencia" lo único que me falta es salir del baño con uno de ellos puestos.
Porque son "el calzado de temporada", aunque yo los uso desde que aprendí a caminar, y los principales gurús de la moda aseguran que son como el negro que "pega con todo", más nunca me he vuelto a someter a la tortura de unos tacos. Allá atrás en el fondo del closet han ido a parar todas las zapatillas que pasan de dos pulgadas de alto, porque ¡este es mi momento! El mío y el de todos mis pares de tenis. Y gracias a eso, no importa la reunión que tenga: siempre soy la más fashion de todas en la oficina “porque así lo dicta la moda”, que no les quepa la menor duda.
Mientras que antes pasaba por rosca izquierda y una que otra llegó a comentar que andar en tenis es andar "mal vestido", hoy la industria de la moda y el mercado del calzado deportivo se puso a favor de mi estilo. ¡Que vivan los tenis! Porque para salir a conquistar el mundo y esquivar adversidades hay que tener los pies bien cerca del suelo.

Comentarios
Publicar un comentario